martes, 29 de abril de 2008

CEDELCA 50 años sus origenes

Los orígenes de Centrales Eléctricas del Cauca, S.A., Cedelca, se ubican en el año de 1954, cuando la administración departamental comenzó a gestar su creación.

El Acta Número Uno que reposa en el archivo de la empresa, da cuenta que el 31 de diciembre de 1954, a las cuatro de la tarde, con el objeto de organizar la empresa se reunieron el Gerente General del Instituto Nacional de Aprovechamiento de Aguas y Fomento Eléctrico, Alfonso Muñoz Obando; el Gobernador del Cauca, Tomás Castrillón Muñoz y los secretarios de Gobierno, Camilo Arboleda Zúñiga; de Hacienda Luis Carlos Iragorri y de Obras Públicas, Julio Arboleda Valencia, representando estos funcionarios al departamento para suscribir o constituir la sociedad anónima comercial.

La Nación y el departamento estaban listos para hacer su aporte, sin embargo se requería de tres socios más. Para cumplir con ese formalismo y permitir la constitución legal de la sociedad, recuerda el entonces secretario de Obras Públicas, Julio Arboleda Valencia, que tanto él como sus dos colegas de gabinete, presentes en la reunión, adquirieron una acción cada uno, por valor de $ 10,oo (diez pesos).

La creación de la empresa era una necesidad, por cuanto en aquella época, no sólo en el Cauca sino en todo el país, había deficiencia en la prestación del servicio de energía, situación que contrastaba con la expansión que experimentaba el sector industrial en varias regiones nacionales.

Los presupuestos que ejecutaba Electroaguas, entidad que manejaba el sector eléctrico, se limitaban a ciertos departamentos, mientras el resto de Colombia estaba ausente del desarrollo energético.

Al asumir la Presidencia de la junta directiva de Electroaguas el ingeniero Argelino Duran Quintero en calidad de Secretario General del Ministerio de Obras Públicas, exigió que se hiciera un programa de carácter nacional en materia de desarrollo eléctrico, y fue así como se crearon en todos los departamentos unas sociedades comerciales con el ánimo de que la empresa privada pudiera contribuir al despegue de ese sector de la economía.

Antes de la constitución de Cedelca y aún después, Popayán se abastecía de la planta de energía de Coconuco que sólo funcionaba con 50 ciclos, lo que impedía el funcionamiento de muchas máquinas. Contaba además con pequeñas centrales hidroeléctricas, heredadas en su mayoría por los municipios a las multinacionales que explotaron oro en el Cauca, las cuales fueron entregadas a la empresa constituida en la época y sirvieron para atender una demanda muy localizada en cada ente territorial. Dichas plantas soportaban una demanda incipiente que se daba en Popayán, como capital del departamento; y en menor proporción en Santander de Quilichao, El Bordo, Coconuco, Puracé y las zonas de influencia de esta generación. El servicio funcionaba de manera independiente, por cuanto no existía un punto que determinara la interconexión de las plantas y así lograr una mayor eficiencia del recurso energético.

PRIMER GERENTE

Ante el Gobernador del Cauca y Presidente de la Junta Directiva. Tomás Castrillón Muñoz, el 8 de marzo de 1955 tomó posesión como Gerente de la Sociedad, el ingeniero Guillermo Guevara, cargo para el cual había sido elegido por votación de los accionistas en la sesión de! 31 de diciembre de 1954, con la asignación mensual de $ 1.500.

CONSTITUCION DE LA SOCIEDAD

Mediante escritura pública No. 744, se registró el 31 de marzo de 1955 en la Notaría 5 del Círculo de Bogotá, la Sociedad Anónima Centrales Eléctricas de! Cauca, Cedelca, con una duración de 50 años, tiempo prorrogable con el voto de la mayoría de accionistas, según el Artículo 34 de los estatutos. El capital autorizado fue de $10’000.000. dividido en un millón de acciones a razón de $10,oo. El capital suscrito en la fecha de la escritura de constitución, fue de $1'040.000.

Se estableció como objeto de la sociedad, la explotación exclusivamente industrial y comercial de plantas generadoras de energía eléctrica, especialmente para solucionar el problema de suministro de energía al Departamento del Cauca y demás lugares que se considerara factible y conveniente, mediante la aplicación de esa energía en los ramos de calefacción, fuerza motriz y alumbrado, como también la importación, producción, distribución y ventas de toda clase de artículos eléctricos.

CRECE DEMANDA EN LOS 60

Al comenzar la década de los 60 creció la demanda del servicio de energía y la generación se hizo insuficiente, razón por la cual la empresa debió realizar acciones necesarias para mantener el equilibrio entre demanda y oferta (Generación) que derivó en la construcción de las líneas de subtransmisión a 34,5 kv entre Popayán-Sajandí, Río Palo- Santander, Río Palo-Corinto y Santander-Popayán, las cuales confluyeron en la subestación La Ladera de Popayán, ubicada en las antiguas instalaciones de lo que fue el taller de CEDELCA S.A. ESP. Además se incorporaron al sistema las plantas de Mondomo y Silvia y se construyó la central de Inzá para atender el oriente caucano. En ese momento y de manera independiente con las plantas de Sajandí, Río Palo, Florida I y Coconuco, se logró satisfacer toda la demanda existente en Popayán.

Muchos recuerdan a manera de anécdota, que Popayán se fraccionó por sectores de acuerdo con el área de cubrimiento de cada planta, y se daban casos en que por fallas de algunas de éstas, varias zonas de la ciudad permanecían sin servicio por largos períodos, mientras sus vecinos disfrutaban de la energía por estar conectados a la planta que se hallaba en buen estado.

El programa eléctrico del Cauca quedó conformado por un sistema central que atendía la zona del eje de la Panamericana, un sistema independiente en el municipio de Buenos Aires con las plantas de Ovejas y Asnazú, otro sistema independiente en el oriente, atendido por la generación de Inzá para los municipios de Páez y Belalcázar, además del sistema independiente perteneciente a la Empresa Municipal de Energía de Coconuco, que atendía parte de Popayán y la localidad de Puracé.

Lo anterior se complementó con generación diesel que tenían algunos municipios, lo cual no fue suficiente ante el surgimiento de una nueva demanda del servicio que fue necesario atender en la década del setenta.

LUZ VERDE A FLORIDA II

En marzo de 1962, nueve años después de su constitución, Cedelca sufrió una crisis y para enfrentarla, el gobernador Antonio José Lemos Guzmán designó a Aurelio Iragorri Hormaza, quien estaba próximo a graduarse de ingeniero civil.

Recuerda el hoy Senador de la República, quien duró 9 años como gerente de la empresa, que en esa época existían unas plantas dispersas de muy baja capacidad y el servicio de energía que se prestaba en Popayán y demás poblaciones del Cauca era insuficiente: no había redes de distribución y tampoco potencia.

Tiempo después con el apoyo del gobernador y presidente de la Junta Directiva, Julio Arboleda Valencia, uno de los fundadores de la empresa, la gerencia inició una batalla ante el Conpes, para buscar recursos. Había la creencia en el gobierno nacional, que el Cauca era incapaz de sacar adelante una hidroeléctrica diseñada en la propia región. Para tratar sobre ese tema, el Presidente Lleras Restrepo recibió al gobernador del Cauca, Julio Arboleda Valencia, al Gerente de Cedelca, Aurelio Iragorri Hormaza y al subgerente técnico de la empresa, Elberto Mejía Valenzuela, y luego de la explicación técnica hecha por los funcionarios, en esa misma reunión prácticamente nació la hidroeléctrica Florida II, con una orden directa del Jefe del Estado.

Para esa obra la administración de Cedelca había conseguido algunos recursos a finales del gobierno del Presidente caucano Guillermo León Valencia, lo mismo que de Electroaguas, gerenciada por otro payanes: Bernardo Caicedo Arboleda.
Le correspondió a Iragorri adelantar el proceso de interconexión de las líneas Calí - Popayán - Pasto. Posteriormente dio inicio a las más importantes subestaciones del Cauca. Comenzó y concluyó la subestación principal de Popayán. Luego, como Gerente del ICEL, logró la financiación total del sistema de generación de Florida II, para que no le quedara ninguna acreencia a Cedelca.

PRIMERA CRISIS DE DESABASTECIMIENTO

A finales de los años sesenta y comienzos de los setenta, se produjo la primera crisis de desabastecimiento, que se asumió y solucionó a través de unas plantas diesel que fueron traídas al Cauca por el ICEL y montadas en la subestación La Ladera. Esa solución permitió mantener estable el suministro, pero debieron transcurrir cerca de cuatro años para encontrar una salida que fue facilitada por la coyuntura de representación caucana en el alto gobierno y que había dado sus primeros pasos dentro del planeamiento mediante potenciales proyectos, la interconexión con el sistema nacional a través de las líneas de transmisión a 115 kv entre Popayán-Cali y Popayán-Pasto, además de la construcción de la Central Florida II y la evacuación de la generación de la Central Río Mayo, construida en Nariño por el Instituto de Fomento de Aguas, hoy IPSE.

Es así como entre los años 1970 y 1975 se logró la consolidación de los proyectos antes mencionados. Esa etapa concluyó con la entrada en operación comercial de la Central Florida II, en octubre de 1975.

Quedó entonces un sistema interconectado con la subestación principal como enlace importante a nivel de 115 kv y las subestaciones sobre las líneas de 34,5 kv que soportaron el crecimiento de la demanda sobre el eje de la carretera Panamericana, con niveles de tensión de distribución a 24 kv, entre ellas las subestaciones de El Bordo (Vieja), Piedra Sentada, Párraga, Rosas, Timbío (Vieja) y en el norte a 13.200 voltios con solo Santander, Japio (Vieja) y Corinto.

Esas inversiones en las líneas de interconexión y la construcción de la hidroeléctrica de Florida II, fueron lo más trascendente para la empresa en los años setenta, según anota el ex Gerente de Cedelca, Rodrigo Cerón Valencia. Tanto así, que en 1976 hubo un racionamiento de energía en Colombia, sacrificio que el Cauca no tuvo necesidad de hacer por cuanto tenía generación suficiente para atender la demanda de sus

DECADA DEL 80, ELECTRIFICACION RURAL

En los años ochenta predominaron los planes de electrificación rural, denominados Desarrollo Rural Integrado, con recursos del DRI, del Comité Departamental de Cafeteros y partidas del presupuesto nacional, lo que permitió una ampliación importante de la cobertura eléctrica en todo el departamento, que alcanzó el 70%. Ese plan se ejecutó hasta mediados de la década de los 90, porque la electrificación rural se quedó sin recursos del gobierno nacional.

Ese crecimiento de la demanda se compensó con una importante inversión en infraestructura intermedia a niveles de 34,5 kv, y fue así como en esa época se montaron las subestaciones de El Bordo, Puerto Tejada, Corinto, La Sierra, Piendamó y El Tambo, dentro de lo que se conoció como el Plan Francés.

Adicionalmente, la ubicación geográfica del Departamento del Cauca se convirtió en centro de interés para la Interconexión Nacional, por lo que CEDELCA S.A. ESP volvió a tener una de las inversiones más importantes en su historia, con la construcción de la subestación San Bernardino que permitió alcanzar la primera entrada en forma directa de lo que hoy se conoce como Sistema de Transmisión Nacional (STN), inversión realizada por el ICEL, entidad que posteriormente cedió sus activos de 115kv de la subestación a la electrificadora, fortaleciendo su patrimonio.

La entrada en funcionamiento de San Bernardino presentó un concepto diferente de la operación y la parte técnica debió enrularse hacia un nuevo esquema operativo, por cuanto la importancia de Florida II trascendió de lo técnico a lo comercial, aspecto que sería clave en la crisis energética del año de 1992. Con la entrada en operación de la Subestación de San Bernardino, el sistema eléctrico de CEDELCA S.A. ESP entró a formar parte del Sistema Interconectado Nacional con activos de 115 kv.

DECADA DE LOS NOVENTA

En los primeros años de la década de los noventa se registró un notorio mejoramiento de la infraestructura eléctrica de la empresa, con la repotenciación de las plantas de Inzá y Silvia. La primera dejó de operar durante mucho tiempo, debido a que la creciente del Río Páez arrasó la bocatoma, pero hace poco tiempo fue nuevamente puesta en funcionamiento, utilizando la máquina y los equipos que se habían comprado años atrás.

Concluyendo el siglo XX se terminó la construcción de subestaciones intermedias que eran necesarias y para ello se utilizaron los equipos restantes del plan francés. Estas subestaciones se ubicaron en Pescador, San Alfonso, Santiago, Puracé, Mercaderes y Suárez, según recuerda el Ingeniero Héctor Ramiro Orozco Sandoval.

Importantes recursos económicos fueron dispuestos para adecuar varias centrales hidroeléctricas. Se optimizó Florida II, se rehabilitó la Planta de Sajandí que fue destruida en 1991, pero se rehabilitó y repotenció en su totalidad, y la pequeña planta de 1.800 kilovatios pasó a ser de 3.000 kilovatios.

Igualmente por esas calendas se presentó la crisis energética de 1992 y los usuarios del departamento del Cauca, conectados a CEDELCA S.A. ESP, debieron soportar apagones de más de ocho horas diarias durante esa emergencia. Sin embargo, ante esas dificultades la empresa logró realizar una administración comercial con una estrategia importante en el manejo de la potencia a la hora 19, mediante el aumento de generación de Florida II a 26 Mw por unos diez minutos, lo cual le representó un mejoramiento financiero de gran magnitud. Se destaca este aspecto porque es la única vez que Florida II de manera integral supera su capacidad nominal de 24 Mw.

Llegó la segunda etapa de la década de los noventa y el cambio de modelo del sector eléctrico empezó a mostrar estragos en todas las empresas estatales del país. CEDELCA S.A. ESP no fue ajena a esa crisis y comenzó su deterioro financiero que la llevaría en 1999 y hasta la fecha, a la intervención por parte de la Superintendencia deservicios Públicos Domiciliarios.
División de los negocios

A partir del año 1994, la Ley eléctrica cambió la modalidad de los negocios e hizo que se dividieran en generación, distribución y comercialización. Dentro de ese proceso, Cedelca se ha venido acomodando a los requerimientos de las empresas eléctricas.

DIVISIÓN DE LOS NEGOCIOS

A partir del año 1994, la Ley eléctrica cambió la modalidad de los negocios e hizo que se dividieran en generación, distribución y comercialización. Dentro de ese proceso, Cedelca se ha venido acomodando a los requerimientos de las empresas eléctricas.

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